El señor «súper sofoco» y la señora «frío polar»
Queridos sofocos menopausicos….¿cuándo me dejaréis en paz?
Y es que se pasa realmente mal, cuando cambias de temperatura de estar en la calle a pasar a un sitio cerrado, aparce un calor infernal. Te aparece esa gota de sudor bajando por tu frente y empiezas «no por favor,… no empieces» y de repente toda tu cabeza es un volcán escupiendo lava porque empiezas a sudar como un gorrino. Cuando haces ejercicio al km 1 ya estás sudando, y da mucha vergüenza que la gente te vea como un tomate churruscado escupiendo lava.
Pero por otro lado tenemos a la Sra. «Frío Polar» que no hay quien la pare, los dientes empiezan a chirriar, las manos empiezan a temblar y no puedes tener ni un ápice de calor por más mantas que te eches encima.
Ahora me he convertido en esas mujeres que de repente se despojan de todo abrigo para empezar a darle al abanico de forma compulsiva.
Sr. termostato, hable con el Sr. Sofoco y la Sra. Frio Polar.
Gracias
